martes, 23 de junio de 2020

Venus jugando al escondite con la Luna. Ocultación del 19 junio 2020

A veces se alinean los planetas con nosotros, la Luna o el Sol. Esta vez le tocó a Venus, que jugando al escondite, se escondió detrás de la Luna durante unos minutos.

Fue con luz de día, lo que hace que la efemérides sea un poco más difícil de observar que siendo de noche. De noche las cosas son más fáciles, y brillan más. De día es difícil localizar los planetas, y también la Luna, sobre todo esta vez, que estaba tan fina...

Pero a nosotros nos gustan los retos difíciles, así que estuvimos planificando los días anteriores cómo poder resolverlo. Y la solución la encontramos con la ayuda de las aplicaciones de planisferio. La noche anterior montamos el telescopio y los prismáticos y los dejamos apuntando al lugar del cielo donde a la mañana siguiente y a la hora fijada estarían la Luna y Venus, tomando como referencia una estrella que se encontraba en las mismas coordenadas celestes.

Telescopio y prismáticos preparados la noche anterior

Así que dicho y hecho, a la mañana siguiente ahí estaba la débil Luna y Venus, en fase, también muy esquivo, pero ubicado en el campo visual de cámara y prismáticos.


Venus poco antes de ocultarse detrás de la Luna

Para capturar el momento en fotografía, sólo había que poner en marcha el intervalómetro y cruzar los dedos. En visual, pudimos disfrutar del fantástico momento de la ocultación.

Venus reapareciendo de detrás de la Luna

Para el momento de la salida, el telescopio había estado haciendo el seguimiento, y lo tenía "fácil". En visual era otra cosa. Había ya tanta luminosidad en el cielo que nos fue imposible localizar la Luna ni Venus a simple vista ....


Vídeo con la secuencia de la ocultación / aparición, acelerada 50x

Y con esta ocultación, sumamos otro cromo a la colección de ocultaciones/tránsitos: ya vimos pasar Venus por delante del Sol en 2012, y esta vez vimos pasar a Venus por detrás de la Luna...


martes, 17 de marzo de 2020

La Campana de Betelgeuse

Durante las últimas semanas, la estrella Betelgeuse, en la constelación de Orión, está experimentando un descenso de brillo que trae intrigada a la comunidad científica, y mucho más, a la comunidad mediática, que ha vaticinado catástrofes y explosiones como nunca antes vistas. Pues no. De hecho, ya está recuperando su brillo poco a poco.

Y como la pasada Luna Nueva estuvimos por la zona de la Sierra Norte de Sevilla, decidimos aprovechar para hacerle alguna foto a Orión y a Betelgeuse. El objetivo, aparte de contemplar como siempre su belleza, era intentar captar una zona oscura a su alrededor, cuya existencia habíamos conocido hace poco a través de las redes sociales.

La constelación de Orión lucía preciosa sobre el horizonte Oeste, flanqueada por Sirio, estrella blanco-azulada del Can Mayor, (en la imagen a su izquierda), y la anaranjada Aldebarán, de Tauro (a su derecha).


Betelgeuse, a pesar de su actualmente menguado brillo (al 37% aproximadamente), sigue destacando en la parte superior de la constelación del "cazador", siendo identificada como su hombro izquierdo. Junto a ella, la estrella Meissa, también conocida por "la cabeza del cazador". Ambas estrellas se ven enmarcadas en la siguiente imagen.


Pues ahí, en esa zona recuadrada, si ampliamos con un teleobjetivo, y con las debidas exposiciones fotográficas que permitan captar detalles y contrastes, se observa una zona oscura que rodea a Betelgeuse, con forma de campana (invertida en la imagen captada). El campo de la fotografía llega hasta la estrella Meissa, que forma parte de un pequeño cúmulo abierto.


Así que, lamentándolo mucho, Betelgeuse no ha dado el campanazo mediático pronosticado, pero sin embargo nos ha dejado una bonita imagen para el recuerdo. Y con ganas de volver a verla el próximo invierno