martes, 17 de marzo de 2020

La Campana de Betelgeuse

Durante las últimas semanas, la estrella Betelgeuse, en la constelación de Orión, está experimentando un descenso de brillo que trae intrigada a la comunidad científica, y mucho más, a la comunidad mediática, que ha vaticinado catástrofes y explosiones como nunca antes vistas. Pues no. De hecho, ya está recuperando su brillo poco a poco.

Y como la pasada Luna Nueva estuvimos por la zona de la Sierra Norte de Sevilla, decidimos aprovechar para hacerle alguna foto a Orión y a Betelgeuse. El objetivo, aparte de contemplar como siempre su belleza, era intentar captar una zona oscura a su alrededor, cuya existencia habíamos conocido hace poco a través de las redes sociales.

La constelación de Orión lucía preciosa sobre el horizonte Oeste, flanqueada por Sirio, estrella blanco-azulada del Can Mayor, (en la imagen a su izquierda), y la anaranjada Aldebarán, de Tauro (a su derecha).


Betelgeuse, a pesar de su actualmente menguado brillo (al 37% aproximadamente), sigue destacando en la parte superior de la constelación del "cazador", siendo identificada como su hombro izquierdo. Junto a ella, la estrella Meissa, también conocida por "la cabeza del cazador". Ambas estrellas se ven enmarcadas en la siguiente imagen.


Pues ahí, en esa zona recuadrada, si ampliamos con un teleobjetivo, y con las debidas exposiciones fotográficas que permitan captar detalles y contrastes, se observa una zona oscura que rodea a Betelgeuse, con forma de campana (invertida en la imagen captada). El campo de la fotografía llega hasta la estrella Meissa, que forma parte de un pequeño cúmulo abierto.


Así que, lamentándolo mucho, Betelgeuse no ha dado el campanazo mediático pronosticado, pero sin embargo nos ha dejado una bonita imagen para el recuerdo. Y con ganas de volver a verla el próximo invierno