domingo, 4 de febrero de 2018

Observación de Canopus

Hay una serie de retos que un aficionado a la astronomía suele plantearse, o de objetivos que gustaría alcanzar, bien porque lo ha leído en algún foro o libro, o lo ha escuchado a otra persona.

Este es más o menos el caso. Hace ya algún tiempo, escuchamos al profesor D. José Luis Comellas que desde su observatorio en la cornisa de los Alcores, en la provincia sevillana, había podido ver en cierta época del año cómo ascendía brevemente la estrella Canopus sobre el horizonte Sur.

Esta estrella, la segunda más brillante del cielo nocturno después de Sirio, pertenece a la constelación de Carina, una desconocida para los observadores de la Europa continental, a excepción de las zonas más sureñas. Y la propia estrella sólo se asoma por el horizonte tan sólo una altura aproximadamente como el diámetro de la Luna o el Sol. Sin embargo, tiene una gran importancia desde la antigüedad hasta nuestros tiempos, en que se usa como guía en la exploración del sistema solar (más información en el blog Bitácora de Galileo)

Pues resulta que hasta ahora no la habíamos visto nunca. Y de hecho, no es normal conocer experiencias de otros compañeros que la hayan visto, como no sea desde latitudes más inferiores, o desde el hemisferio Sur.

Y a esto que hace unos días, contactó con nosotros nuestro amigo y compañero de afición Juan Antonio, que dada la meteorología adversa que tenemos en estas fechas, y aprovechando una ventana de cielos despejados, nos propuso hacer una excursión observacional con un único objetivo: localizar Canopus en el horizonte.

Los 4 expedicionarios

Para ello nos desplazamos hasta las afueras de nuestra localidad, Alcalá de Guadaíra, donde teníamos un horizonte Sur despejado, aunque con algunas edificaciones iluminadas y las luces de algunos coches que circulaban lejos en el horizonte.

Colocamos los equipos (cámaras de fotos, prismáticos y telescopio) y nos dedicamos a escudriñar el horizonte Sur, tomando como referencia las estrella visibles que también estaban culminando en la orientación Sur, como Sirio o Betelgeuse.

Había en la zona varias estrellas "candidatas" a ser la buscada, pero como no teníamos experiencia previa en la observación de esta estrella, y había algo de bruma en el horizonte, no teníamos muy claro qué debíamos encontrar. De hecho, localizamos una intensa luz roja, que parecía un foco que señalizara un poste alto o algún edificio, y la descartamos por su alto brillo y color.

Pero observando con detenimiento las fotografías de las cámaras, y analizando y comparando con las cartas estelares, resultó que sí era la estrella Canopus, que debido a la propia atmósfera, hacía que se viera de un color rojo intenso, al igual que ocurre con los amaneceres y puestas de Sol o de Luna.

Comparativa de carta estelar y fotografía tomada

La satisfacción fue enorme, y más siendo este un objetivo difícil, sobre todo estando en el límite de la latitud necesaria para poder localizarlo. Estamos deseando que se repitan otra vez las mismas condiciones para poder volver a verla y dedicarle el tiempo necesario para identificar bien sus características

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