domingo, 16 de septiembre de 2012

Vuelta a los orígenes del Monte Saint-Michel

Situado entre Bretaña y la Baja Normandía, el Monte Saint-Michel y su abadía se muestran majestuosos, y sorprenden al viajero, por muchas fotos que haya visto con antelación. No en vano está declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Hemos tenido la oportunidad de visitarlo y disfrutarlo, y sin duda alguna la impresión es superior a todo lo imaginable. La puesta de Sol que pudimos contemplar -y fotografiar- desde su bahía es algo irrepetible.




Durante nuestra estancia no hubo mareas (astronómicas) altas, pero se esperaban para el equinoccio de otoño. Aún así,el Monte ya no se aísla de tierra firme como antaño, dado que se han construido accesos elevados en altura y diques, que permiten a los vehículos llegar al mismo promontorio, pero sin embargo impiden que las aguas lo circunden en la pleamar.

Pero en estos momentos, está en curso un proyecto para devolver a sus orígenes el entorno del Monte, que permitirá de nuevo al mar tomar su sitio y rodearlo completamente.

Una vez que anocheció, pudimos contemplar el Monte iluminado. Las constelaciones competían con los haces de luz que los potentes reflectores lanzaban hacia el cielo.



Sorprendentemente, se distinguía la Vía Láctea, a pesar de la luz arrojada por el propio Monte y las localidades de la Bahía.


En los orígenes, que ahora se quieren recuperar, efectivamente no había diques que unieran el Monte con tierra firme, pero tampoco había focos lanzando sus potentísimos haces hacia el cielo. Sería pues de agradecer que las autoridades competentes se dieran cuenta de esta realidad, y devolvieran también a los orígenes "la nuit étoilée" sobre el Monte Saint-Michel ...