jueves, 30 de octubre de 2014

La X en la Luna

Hoy la Luna nos ha sorprendido con la misteriosa X. Un bonito y "enigmático" juego de luces y sombras que aparece en el terminador justo antes de alcanzar la fase de cuarto creciente, formando claramente la letra equis.

Es una ilusión óptica formada por los cráteres que se encuentran donde acaba la zona iluminada y limita con la parte que todavía se encuentra en sombra, y puede llegarse a ver una vez al mes, en función del porcentaje de avance de la sombra, y de algunos movimientos particulares de la Luna, como es la "libración"


Una bonita e inesperada sorpresa que nos hemos encontrado, gracias a que ha venido a casa uno de nuestros sobrinillos y le hemos sacado el telescopio para que viera la Luna con detalle.

Y de regalo, nos ha dejado un estupendo dibujo de lo que ha visto (junto con algunas estrellas y constelaciones cercanas)


domingo, 5 de octubre de 2014

El Leviathan de Parsonstown

Uno de los telescopios más interesantes por su construcción y su historia es el llamado Leviathan de Parsonstown, situado en los jardines del Castillo de Birr, en la ciudad del mismo nombre (antes llamada Parsonstown), en Irlanda.

Telescopio Leviathan de Birr, de 72 pulgadas

Detalle de la plataforma ascendente de observación.

Se trata de un reflector de 72 pulgadas de diámetro suspendido entre dos muros de piedra de 12 metros de alto. Lo construyó a mediados de 1800 William Parsons, (tercer Conde de Rosse) en los jardines de su castillo, y fue el mayor durante 75 años, hasta la construcción el telescopio de Mount Wilson, de 100 pulgadas en 1917.

Portaocular del telescopio en su lado oeste.

La importancia desde el punto de vista astronómico es que con él por primera vez se pudieron identificar claramente los brazos espirales de varias galaxias, entre ellas, la Galaxia del Remolino (M51), que por entonces no se sabía que era una galaxia, sino que se pensaba que era una nebulosa. Igualmente se descubrieron las estructuras filamentosas del primer objeto que catalogó Charles Messier (M1), y que según Lord Rosse eran similares a un cangrejo. De hecho, por eso hoy la conocemos como la Nebulosa del Cangrejo.


Anotaciones de observaciones y dibujo de M51 en el museo del Castillo

"... 30 abril 1863
Observación unos minutos entre nubes
1 de mayo
Observación por un corto período a través de las nubes
2 mayo
Observación de Saturno
Observación de Júpiter..."

Otro hecho relevante es que en este observatorio, que contaba con otros telescopios de menos diámetro, se inició por parte de uno de los astrónomos que trabajaron allí,  J.L. Emil Dreyer una nueva catalogación de los objetos de cielo profundo, el catálogo NGC (New General Catalogue), uno de los más utilizado por el que se guían hoy en día los astrónomos.

Sin embargo, a principios de 1900 el telescopio cayó en desuso y abandono, y no fue hasta el 1970, y gracias al interés de Sir Patrick Moore, y un libro que publicó sobre el Telescopio de Birr, cuando se tomó la iniciativa de restaurarlo a su estado inicial, incluso con la construcción de un nuevo espejo que fuera por un lado funcional, y por otro similar al original, es decir de aleación metálica. Uno de los espejos originales se puede ver actualmente en el Museo de la Ciencia de Londres.

Espejo experimental de 36 pulgadas de diámetro fabricado en 9 piezas, junto a espejos secundarios, en el museo del Castillo

En el interesante museo que hay en el Castillo se muestran los dibujos originales, así como instrumentos de medición, cuadernos de observación, oculares, y multitud de accesorios de la época.

Uno de los oculares del telescopio de 72 pulgadas (junto a cámara réflex como comparativa de tamaños)

Dibujos de detalles de los brazos de galaxias

También se puede manejar un modelo a escala interactivo que muestra el movimiento del telescopio.


Una joya histórica poco conocida, lejos de los circuitos turísticos, y que merece la pena sin duda visitar, por la importante transcendencia que tuvo en el impulso de la astronomía que hoy conocemos.

Album de fotos